Qué lona elegir: frontlit, microperforada, backlight o blockout
Frontlit, microperforada, backlight o blockout: qué las diferencia de verdad y cómo elegir por lo que hay detrás de la lona y por el viento que recibe.
Guía · 6 min de lectura
Los cuatro parámetros que deciden si un transfer aguanta cincuenta lavados o se despega al tercero, y el segundo planchado que casi nadie hace.

Un DTF bien impreso se estropea en la plancha más veces que en la impresora. Los cuatro parámetros son temperatura, tiempo, presión y momento del pelado, y dependen entre sí: bajar uno obliga a subir otro. Los rangos de abajo son el punto de partida habitual, no un dogma; cada plancha miente un poco con su termostato y cada film tiene su carácter, así que la primera prenda de cada lote es siempre una prueba.
En algodón y mezclas, entre 150 y 160 °C. En poliéster, nailon y tejidos técnicos, entre 130 y 140 °C compensando con algún segundo más: por encima de ese rango el tejido se marca, brilla o directamente se funde.
De 10 a 15 segundos con la placa a la temperatura correcta. Menos tiempo deja el adhesivo sin fundir del todo y el transfer se despega al segundo o tercer lavado; mucho más lo cuece, amarillea el film y puede dejar el rectángulo de la plancha marcado en la prenda.
Media-alta. Con una plancha de brazo, la palanca tiene que costar de cerrar. Es el parámetro que más se descuida y el que más fallos provoca: sin presión, el adhesivo no penetra en la fibra por mucho calor que le eches.
Cada film tiene el suyo y viene indicado. En frío se espera a que el film esté a temperatura ambiente: la mano tiene que poder tocarlo sin molestia. Después se tira de una esquina en diagonal, con un movimiento continuo y sin parones. En caliente se pela en los dos o tres segundos siguientes a abrir la plancha. Si al levantar ves que el film arrastra tinta, párate, vuelve a bajar la plancha unos segundos y prueba otra vez.
Después de pelar, cubre el estampado con papel siliconado o papel de horno y vuelve a planchar 5 segundos con presión media. Hace tres cosas a la vez: sella los bordes, mejora bastante la resistencia al lavado y baja el brillo del film, que es la razón número uno por la que un DTF se nota desde lejos. Con papel mate el acabado se acerca mucho más al de una serigrafía.
El DTF UV no lleva plancha: es un adhesivo con relieve que se aplica a mano sobre superficie rígida, limpia y desengrasada, y alcanza su adherencia final al cabo de unas horas. La sublimación va al extremo contrario: entre 190 y 200 °C durante 45 a 60 segundos, con presión media y pelado en caliente inmediato. Aplicar un DTF con los parámetros de sublimación quema el film sin excepción.
En resumen
Un transfer DTF se aplica entre 150 y 160 °C durante 10 a 15 segundos con presión media-alta sobre algodón y mezclas, y entre 130 y 140 °C sobre poliéster o tejidos técnicos. Conviene preplanchar la prenda 5 segundos para eliminar humedad, respetar el tipo de pelado que indique el film (en frío o en caliente) y hacer un segundo planchado de 5 segundos con papel siliconado sobre el estampado ya pelado: sella los bordes, reduce el brillo y mejora la resistencia al lavado. La prenda no debe lavarse hasta pasadas 24 horas, y siempre del revés a 30 °C.
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