Vinilos por metros para rotulación, escaparate, suelo y pegatinas
Vinilos · 6 materialesAnchos útiles de 132, 147 y 155 cm
Calcular mi pedidoLos vinilos llevan el adhesivo puesto por detrás. Se imprimen, se laminan si les espera intemperie o pisadas y se pegan sobre cualquier superficie lisa. Lo que cambia de uno a otro es el adhesivo que llevan y los años que tienen que aguantar pegados.
Seis vinilos y para qué sirve cada uno.
El monomérico es el barato y el de campaña corta. Va bien sobre superficie plana (escaparate, foam, PVC, pared lisa) y aguanta unos tres años en interior, pero en una curva o encima de un remache termina levantándose.
Para eso está el polimérico, que se conforma a las curvas suaves y resiste años de intemperie y de túnel de lavado. Es el de rotular furgonetas y el de los letreros de fachada que se ponen una vez y se olvidan.
El vinilo de corte impreso sale ya troquelado con la silueta que mandes en la capa CutContour, y se entrega en el metro para ir despegando pegatinas o etiquetas según hagan falta.
El vinilo al ácido imita el cristal esmerilado: corta la visión directa y deja pasar la luz, que es lo que resuelve despachos, consultas y escaparates que no quieren quedarse a oscuras. Viene con transportador puesto, porque pegarlo recto en un cristal grande sin él no hay quien lo haga.
El vinilo para suelo se pisa, y por eso el laminado antideslizante homologado R9 va dentro del precio en vez de cobrarse como extra. Aguanta el tránsito de un supermercado y el fregado industrial de un hospital.
El electrostático se sujeta al cristal por estática, sin pegamento. Lo pone y lo quita el propio personal de la tienda, se guarda enrollado y sirve para la campaña del año siguiente; en pared pintada o en madera no se sostiene.
De los seis se factura el largo real al centímetro, sin redondear al metro entero. Lo que cuesta cada uno, tramo a tramo y en las dos unidades, está en la tarifa de los vinilos por metros.