DTF o serigrafía: comparativa honesta
La serigrafía gana en tiradas largas, tacto y tintas especiales. El DTF gana en todo lo demás. Dónde está el punto de cruce y cómo decidir.
Guía · 6 min de lectura
PNG con fondo transparente, 300 ppp al tamaño final y 2 mm de grosor mínimo: las decisiones que hacen que un pliego salga bien a la primera.

Un pedido de impresión por metros casi nunca se para por el diseño: se para por el archivo. La diferencia entre un pliego que sale perfecto y uno que hay que repetir está en tres o cuatro decisiones que se toman antes de exportar y que no cuestan nada tomar bien.
Para DTF, el archivo ideal es un PNG de 32 bits con transparencia real (canal alfa), no un fondo blanco que en pantalla parezca vacío. Todo lo que sea blanco en el archivo se imprime como tinta blanca: si dejas un rectángulo blanco alrededor del logo, ese rectángulo se transfiere a la prenda. Es el error número uno, con diferencia.
En DTF no vale ningún otro formato, y el listado exacto de cada material está en su ficha. El PNG con alfa es además el que menos sorpresas da, porque no depende de fuentes instaladas, ni de enlaces a imágenes, ni de capas de ajuste. Si trabajas en vectorial, exporta a PNG al tamaño final y mira el resultado antes de subirlo.
La resolución solo significa algo si se dice a qué tamaño. Un archivo de 2.000 × 2.000 píxeles es magnífico para un escudo de 8 cm y va justo para una espalda de 40 cm. La regla práctica: multiplica los centímetros que va a medir el diseño impreso por 118 y ese es el número de píxeles que necesitas por lado.
Ampliar un archivo pequeño en el editor no añade información: reparte la que ya había. Si el original venía de una descarga web a 72 ppp, se va a notar en el borde de las letras y en las transiciones de color, por mucho que en pantalla al 50 % parezca correcto. Es mejor rehacerlo o pedirle el original al cliente.
Deja al menos 5 mm de transparencia alrededor de cada elemento. El corte y el manejo del film tienen su tolerancia, y un motivo que llega justo al borde del pliego puede perder un pelo por un lado.
Entre motivos distintos, un centímetro basta para separarlos con tijera sin invadir al vecino. Y cuidado con lo contrario: separar más de la cuenta es literalmente pagar metros de más. En impresión por metros, el aire también ocupa y también se factura.
Cualquier trazo, letra o detalle por debajo de 2 mm de grosor real está en zona de riesgo: puede imprimirse bien y romperse en el pelado, o quedarse sin suficiente adhesivo y despegarse al segundo o tercer lavado. Dos milímetros es el mínimo que garantizamos; por debajo se imprime igual, pero el resultado no es reclamable.
Lo mismo vale para los calados: un texto blanco recortado sobre una mancha oscura necesita más cuerpo del que aparenta en pantalla. Si tienes dudas, imprime el archivo en papel a tamaño real y míralo desde un metro.
Envía el archivo en RGB con perfil sRGB. El RIP hace la conversión a la carta de tintas de la máquina, y una conversión previa a un CMYK genérico solo apaga los colores saturados. Los naranjas, los verdes y los azules eléctricos son los que más se mueven: si un color corporativo tiene que salir exacto, dilo al hacer el pedido y se hace una prueba antes de tirar el pliego entero.
El negro sale mejor como negro puro que como negro compuesto. Y el blanco no es un color que se ponga encima: en DTF es la capa base que va debajo de todo el diseño para que el tejido no se coma el color. Por eso una prenda negra no cuesta más que una blanca.
En resumen
Para imprimir DTF por metros, el archivo debe ser un PNG con fondo transparente real (canal alfa), a 300 ppp calculados sobre el tamaño final de impresión, con un grosor mínimo de 2 mm en trazos y textos y unos 5 mm de margen transparente alrededor de cada motivo. Todo lo que sea blanco en el archivo se imprime como tinta blanca, así que un fondo blanco no desaparece: se transfiere a la prenda.
Sigue leyendo
La serigrafía gana en tiradas largas, tacto y tintas especiales. El DTF gana en todo lo demás. Dónde está el punto de cruce y cómo decidir.
La sublimación solo funciona en poliéster claro, pero desaparece al tacto. El DTF va sobre cualquier cosa. Guía por tejido para no equivocarse.
El precio por metro lineal no dice nada sin el ancho. Un metro de 28 cm cuesta el doble por superficie que uno de 56 cm, y nadie lo publica.
Sin registro: metros con decimales, precio por metro y por metro cuadrado, y el día en que queda listo para enviar con cada plazo.